martes, 21 de agosto de 2012

La Malvada Peta


CAPÍTULO 2
La Malvada Peta

En tiempo de  los Chimus 1270 D.C. el Rey Michancaman se encontraba en la ciudad de Chan Chan; todos sus súbditos le rendían pleitesía, pero algo estaba por suceder, las cosechas habían decrecido en todos sus dominios desde el norte por Piura hasta Carabayllo por un fenómeno climático que los amenazaba.

Michancaman tenía un hijo, Chimpeanac, un  joven guerrero que podía tener control del agua,  viento y tierra, heredado de su abuelo Mochetumec. Identificaba su poder con el agua con el cangrejo, de grandes armaduras resistentes, muy sigiloso para atacar y defenderse. El poder del  viento lo tomaba de la gaviota, ave que podía controlar sus dominios costeros y gran cazador de peces. El poder de tierra lo controlaba con la representación de un felino, el puma costeño; que tenía la habilidad de velocidad y buena visión.


Lamentablemente su pueblo pasaba por malos momentos, no había comida y había que buscar en otras regiones. El mar no producía la cantidad de peces para abastecer a su pueblo, sus cosechas se vieron perjudicaban por la clemencia de los cambios constantes del clima, lluvias tormentosas y prolongadas que desbarataban sus sembríos. El aumento del cause de los ríos que daba vida a sus valles productivos, produciendo gran perdida de sus cosechas.

El Rey Michancaman había encargado a sus chamanes para que ayuden a la búsqueda de una solución. Entre todos ellos contaba con una curandera, mujer de un chaman llamada Peta-Ullec; ella es una mujer muy vanidosa, joven que dominaba la magia para curar, quitando enfermedades con sus brebajes, tenia mucha fascinación por el rito a la tormenta. Su esposo el chaman, y fiel servidor del Rey, Chepenaqué había encontrado una solución y era de subir a las montañas y pedir ayuda a los vecinos del Imperio Inka. Para ello se tendría que hacer una gran tregua brindándoles comida de la costa y de esa manera tener alimentos de las montañas.

El rey mandó una comisión a cargo de su valeroso hijo Chimpeanac acompañado del chaman Chepenaqué y sus valerosos encomendados guerreros en la búsqueda de una tregua e intercambio. Todos ellos salieron de la ciudad de Chan Chan rumbo a las montañas con dirección al Qosqo, capital del Imperio Inka. La mujer curandera Peta Ullec llama a su esposo antes de partir y le dice:

_ Esposo, sé que esta misión es muy importante de la cual nos ayudará con nuestro pueblo.
_ Así es Peta. Por algo estoy acompañando al joven Chimpeanac para tener una buena comunicación con el hijo del Rey Inka Pachacutec Capac, el joven heredero Túpac Yupanqui Capac. El probablemente nos dé la ayuda que necesitamos.
_ Puede ser, pero… podemos dar una ayuda adicional, esposo.
_ ¿Qué tipo de ayuda?
_ Me he enterado que la novia del joven heredero Túpac Yupanqui esta embarazada, y sé que el rey Pachacutec querrá un varón como heredero. Dale esto al joven rey como regalo de nuestro pueblo.
_ Pero no puedo hacer eso sin la autorización del rey Michancaman.
_ Esposo, él no conoce mucho de esto, ¿queremos ayudar o no?
_ Esta bien mujer y que es esto.
_ Esto es algo que preparé para esos jóvenes, lo tienen que tomar el hijo heredero Túpac Yupanqui y su joven novia que esta embarazada, así ella podrá tener el hijo varón que desea.
_ Esta bien, nos vemos… Cuídate.
_ Adiós.

Peta Ullec se despide de la puerta de su casa y las tropas dirigidas por el joven Chimpeanac van dirección hacia la ciudad imperial Qosqo.

Mientras en el camino las lluvias azotaban los caminos haciendo difícil el trayecto, sus soldados se veían muy cansados y algunos caían en los abismos  por los huaycos. Pero todos se ayudaban para soportar el frio y el soroche. Ellos continuaron con su camino hasta que lo abordaron los guerreros Inkas por las montañas. Chimpeanac se acercó y se presentó como el hijo del Rey Chimú, Michancaman. Ellos fueron escoltados hacia el Qosqo.

Ingresaron a la ciudad imperial y presentaron al Rey Pachacutec y su joven heredero Túpac Yupanqui. Llegaron a conversar con ambos teniendo una aceptación favorable, pero el Rey Pachacutec pidió algo más a cambio de intercambiar comida, tener accesos libre a las tierras del Guayas, al norte. El joven Chimpeanac aceptó. El chaman Chepenaqué le alcanzó todas las ofrendas y regalos como agradecimiento, aprovechó para darle la pócima que su mujer había preparado para los jóvenes padres Inkas.

Chimpeanac habló con el joven Inka Túpac Yupanqui. Ambos congeniaron y hablaron de sus proyectos de expansión y quizá sus pueblos se podrían unir formando el Gran Imperio para no ser atacados por los Guayas y los Chachapoyas. Mientras se reían, Chimpeanac le entregó la pócima diciéndole que ayudaría a que él tenga un varón como primer heredero. Túpac Yupanqui le agradeció y le dio un abrazo. Ese seria la última vez que ambos jóvenes sonreirían juntos. Ya que llegó la noche y vieron el ocaso al occidente entre una ventana Inka. La delegación Chimú regresó a Chan Chan y Túpac Yupanqui quedó satisfecho junto con su padre.

Las súbditas prepararon a los jóvenes para dormir y Túpac Yupanqui antes de dormir le dio a su novia la pócima; ambos lo tomaron. Al día siguiente, los dos jóvenes no se levantaron… estaban en un estado de sueño profundo, con fiebre alta. La Familia Real y toda la Nobleza Real estuvieron muy preocupados por la condición de la joven pareja y más aun que la novia estaba embarazada, con la probabilidad de perder el bebé. Ingresó el Gran Emperador Inka Pachacutec y vio cerca de su cama un envase con distinciones chimú y sospecho que la visita que recibieron hace poco tendría algo que ver. Preocupados por la salud llamaron a sus chamanes y curanderas para que saquen de ese estado a la pareja real. No podían conseguir algún antídoto para su recuperación.

En las afueras del Palacio Real aparece una mujer cubierta, luego es revistada por los soldados reales y es llevada a la familia real ya que argumentó que traía la cura para la joven pareja real. Pachacutec se mostró muy agradecido con la mujer misteriosa, Túpac Yupanqui no lo estuvo por completo, ya que en ese proceso de recuperación, su amada novia había perdido a su heredero quedando demasiado resentido y dolido por la mentira e hipocresía de los visitantes Chimus.

Decidió dar parte a su padre Pachacutec tomar venganza y apoderarse de sus tierras. El Gran Rey Pachacutec autorizó dicha movilización en masa contra los Chimus partiendo de las fortalezas de Sacsay Waman todas las tropas guerreras al mando de Túpac Yupanqui.

Mientras las tropas salían rumbo a la costa y devastar a los Chimus, la misteriosa mujer aparece entre la familia real y se descubre el rostro. Era la curandera Peta Ullec, con una sonrisa maquiavélica mira hacia el occidente sin el mas mínimo remordimiento.

 Las tropas reales incaicas llegaron al valle de Moche en la noche a mando de Tupac Yupanqui, el observó con mucha ira y sentía que tenia que tomar venganza por lo que le habían hecho a él y su heredero, perdiéndolo en el vientre de su madre. Los Inkas divisaron a lo lejos a la Ciudad de Chan Chan. Mientras todos dormían se sintió el ingreso de los Inkas a las demás ciudadelas de la gran ciudad Chan Chan.

El joven Chimpeanac aun echado en su cama siente entre su sueño algo catastrófico y comienza a sudar… Mientras en las afueras de la Ciudad de Chan Chan,  las demás ciudadelas eran devastadas por los Inkas.
Chimpeanac no resiste el mal sueño y se levanta muy preocupado.

En la actualidad Ramiro Chapoñan también tenia una pesadilla, sudaba y preocupado se levanta en la mañana. Respira profundo y se sienta en la cama.

_ Que horrible sueño, nunca pensé que la traición llegaría tan lejos.

Ramiro se levanta de su cama y se dirige a su ventana para mirar ese escenario matinal, imaginándose su ciudad llena de fuego y la gente gritando alrededor en el presente, mujeres y niños gritando por las calles.
Ramiro solo da un suspiro y se prepara para salir a correr.


Al otro lado del mundo, al sur  Alemania, en la ciudad de Köln sale un joven de su universidad con sus amigos de la facultad. Este joven con características exóticas diferente a los demás chicos europeos, era uno de los más guapos entre las chicas por sus características físicas, alto, piel trigueña, cabello oscuro, complexión atlética.

Bajando por las escaleras se acerca una chica rubia llamada Sophie.

_ Hans, Hans te están buscando en la Dirección… (Respirando rápidamente) uf menos mal que te encontré en la salida, algo ha pasado, Hans.
_ (Él muy sorprendido mira su reloj y con la otra mano cogiéndose la cabeza) Sophie es sobre mis padres.
_ Creo que sí Hans, la policía esta en la Dirección.

Hans se va corriendo por los pasillos y llega  a la Dirección. Toca la puerta, y el Director le pide que ingrese.

_ Hans… pasa por favor.
_ Señor Director, dígame que le ha pasado a mis padres.
_ Tranquilo Hans, aquí el Comisario te dirá lo que pasó.

El Comisario le responde:

_ Joven Schaeffer, creo que sus padres estaban de retorno de Francia, ¿verdad?
_ Así es, ¿dígame están ellos bien?
_ Joven le pido que se tranquilice.
_ Cómo me pide eso en estos momentos, ya déjese de tanto protocolo y dígame donde están ellos.
_ Bueno su padre ha fallecido en al aparatoso accidente en la carretera P-8, estrellaron con un camión y su padre recibió la peor parte muriendo al instante, pero su madre esta en el Hospital Joseph Grösse Welsch.
_ ¡No puede ser! (Hans agarrándose la cabeza fuertemente y sale corriendo)

Hans pierde el sentido y la dirección al salir de la Universidad en búsqueda de su auto. En su auto se siente demasiado deprimido, ellos eran la única familia que tenia en este mundo. Llega al Hospital e ingresa a Recepción.

_ Señorita enfermera ¿dígame donde esta mi madre?
_ ¿Quién es su madre?
_ Hanna Schaeffer… ¡Yo soy Hans Schaeffer!

La enfermera queda mirándole a Hans de una manera muy extraña y sorprendida, por las características físicas no parecía ser el hijo de una mujer alemana. Él se da cuenta y le presiona nuevamente a la enfermera que se apure diciéndole en que habitación está su madre.

_ Enfermera podría apurarse y dejar de estar mirándome como si fuera un inmigrante… soy hijo de Hanna Schaeffer, ¿quiere que le diga que soy su hijo adoptivo?
_ No joven Schaeffer no es necesario…
_ ¡Entonces apúrese!
_ Esta bien, bueno aquí tiene… su madre esta en la habitación de cuidados intensivos pasillo F habitación 630.

Sale corriendo nuevamente, mientras los doctores y enfermeros le quedan mirando, hasta que baja la velocidad  y se acerca a la habitación, ella estaba con muchos equipos de respiración artificial en sus fosas nasales. Él se acercó y una enfermera le  dice:

_ Usted, ¿quién es?
_ Soy su hijo.
_ (Sorprendida) Bueno… ella aun no puede hablar mucho, esta muy delicada, su situación es muy crítica, ha sufrido una grave lesión en la columna vertebral que ha afectado sus pulmones y costillas.

Hans se sintió demasiado abatido, y preocupado por la salud de su madre. Ella había sido una mujer muy buena, aunque ella nunca pudo tener sus propios hijos, ella le entregó todo ese amor que madre que ella quería desde siempre a su pequeño Juanito, quien ahora se llama Hans Schaeffer. Ahora esta postrada a una cama entre la vida y la muerte.

Hans aun en el hospital y demasiado preocupado recibe la visita de su amiga Sophie.

_ Hola Hans.
_ Hola Sophie, gracias por venir.
_ No tienes por qué, en realidad estuve muy preocupada, ¿cómo esta tu madre, Hans?
_ Muy grave, quizá no sobreviva.
_ Cuanto lo siento Hans.

Una enfermera se acerca Hans y le pide que vaya a la habitación de su madre ya que ella mencionó su nombre entre sueños.

_ Usted es su hijo Hans, verdad?
_ Así es.
_ Bueno venga por favor, con mucho cuidado, su madre le llama.

Hans se va a la habitación y ve a su madre. Ella estaba llorando y queriendo hablar de manera cortante logra decirle algo a Hans, un secreto que tenía oculto por años.

_ Hans ve por tu madre
_ Tú eres mi madre.
_ Si, pero tu madre María esta en Perú.
_ Pero recuerdo que me dijiste que ellos había fallecido en el pasado. Yo aun era un niño, lo recuerdo más o menos.
_ Hans… hijo te amo, te quería conmigo, quería que seas mi hijo y lo eres… eres lo mejor que me regalo la vida.
_ Madre, y tú eres la mejor, tienes que ponerte bien.
_ Hans ahora ve con María… Búscala, ella es María…ahh…María ahh Hua… Hua…
_ ¿Qué?... no entiendo, María, ¿Qué?
_ Hans, Juan Ccori.
_ María… Hua ahh Juan Ccori.
_ Madre, madre.

Hanna se puso muy mal y ya no podía respirar diciendo sus últimas palabras.

_ Juanito Ccori Hua..Hijo te amo.

Ella cerró sus ojos con lágrimas y Hans no soportó esa imagen y salió corriendo a la calle. Sophie su amiga la quiso detener pero él salió despavorido. Estuvo toda la noche caminando por las calles porque sabía que se había quedado solo en este mundo. 



Continua...